domingo, 10 de abril de 2016

Cervantes recurrió a los molinos de viento porque eran modernos e impactantes

Fotografía facilitada por Vicente Casero, el único maestro artesano de carpintería molinera de Castilla-La Mancha y vecino de Campo de Criptana (Ciudad Real), que se encarga de la restauración de los molinos de viento de La Mancha. EFEToledo, 10 abr (EFE).- Miguel de Cervantes recurrió a los molinos de viento de La Mancha como protagonistas de uno de los capítulos más afamados de El Quijote porque hace cuatrocientos años eran máquinas modernas e impactantes, con gigantescas dimensiones: doce metros de altura y aspas de ocho metros y medio.